Muy temprano por la mañana, salimos de la ciudad de Quito, capital de Ecuador. Tras un corto vuelo de 45 minutos, llegamos a la ciudad del Coca donde nos esperaban nuestras canoas motorizadas para iniciar una emocionante aventura al corazón de la Amazonía a bordo del Manatee Amazon Explorer.

Al llegar al crucero, la dicha de ver a nuestros primeros huéspedes tras nueve meses de aislamiento por la emergencia sanitaria, se reflejaba en toda la tripulación, quienes estaban encantados y listos para recibirlos con la calidez y cordialidad que siempre nos ha caracterizado. A pesar de no poder mostrar una sonrisa por llevar puesta una mascarilla, y por la correcta ejecución de los protocolos de bioseguridad, el cariño y una acogedora bienvenida se hizo presente a través de las emotivas miradas de toda la tripulación.

Y es así como, con de profunda emoción iniciamos nuestra navegación río abajo en medio de un maravilloso paisaje lleno de colores en el horizonte, observando monos aulladores que nos daban la bienvenida con su grito profundo e inquietante, así como también diversos tipos de aves que volaban cerca del barco.

Terminamos el día con una refrescante caminata nocturna en el bosque Amazónico, en la cual, observamos fauna muy diferente a la que se puede apreciar durante el día mientras nos deleitábamos con una sinfonía de sonidos amazónicos que nos acompañaba durante nuestra caminata y serenatas de animales e insectos que cortejaban y se movilizaban cautos a la luz de la luna.

Gracias a la ayuda de Avel, nuestro guía naturalista, fue posible descubrir aquellos animales que se mimetizaban con los colores del bosque. Observamos sapos que se escondían detrás de las hojas de los árboles y varios insectos como ciempiés, milpiés, mariposas nocturnas, saltamontes e insectos palo entre otras fascinantes especies que forman parte del ecosistema nocturno. Relativamente cerca, escuchamos también a un búho que se preparaba para iniciar su cacería.


A nuestro regreso, el capitán y la tripulación nos recibieron con un brindis especial, con el cual, celebramos el reinicio de nuestras operaciones. Disfrutamos también de una deliciosa cena con la impresionante gastronomía que ofrece el Manatee.

Después de un delicioso desayuno, salimos en nuestras canoas motorizadas por el delta Pañayaku rumbo a Pañacocha, a un día lleno de expedición y aventura.

A lo largo del trayecto, pudimos observar varias especies de monos, así como también perezosos y la majestuosa mariposa Morfo Azul, una de las especies de mariposas más hermosas, conocida por sus alas azules iridiscentes que se destacan sobre el verde follaje amazónico. También descubrimos varios murciélagos que dormían en el tronco de un árbol, simulando ser hojas.

Pañacocha, palabra kichwa que significa laguna de pirañas, es un ecosistema húmedo tropical que contiene diversas clases de vegetación. Al llegar a la laguna, iniciamos una caminata por el bosque protegido de la comunidad de Pañacocha. Durante la caminata nuestros huéspedes conocieron la importancia del equilibrio entre toda la biodiversidad que se encuentra en este frágil ecosistema. Aprendieron también sobre el mutualismo y/o simbiosis que puede existir entre plantas e insectos y cómo las comunidades utilizan desde las plantas más diminutas, hasta los árboles gigantescos para sus actividades diarias dependiendo de sus diferentes usos y propiedades.


En las ramas más altas de los árboles, observamos coloridos guacamayos, monos ardilla y monos titi, mientras que en el sotobosque encontramos a un amiguito muy peculiar que se mimetiza con el entorno.

De regreso a la comunidad, disfrutamos de un delicioso BBQ para recuperar fuerzas y continuar nuestra aventura con las actividades acuáticas de kayak y natación que ofrecemos para explorar la mítica laguna de pirañas Pañacocha. Especialmente, los kayaks son la forma más pura y silenciosa de sumergirse en este entorno y conectarse con la naturaleza.

Justo antes de disfrutar de las actividades acuáticas, nuestros guías capturaron cuidadosamente, y luego soltaron, una piraña para enseñarnos cómo son y ver de cerca sus dientes. Explicaron que estos animales son omnívoros con una dieta que incluye semillas y material vegetal además de pescado y no son carnívoros como lo presenta la industria cinematográfica, sin embargo sus ojos rojos y afilados dientes hacen de ellos animales de apariencia siniestra.

De regreso a bordo con la más cálida bienvenida de nuestra tripulación, comenzamos nuestro crucero río arriba para acercarnos a nuestro próximo destino. Durante el trayecto, los huéspedes disfrutaron de los impresionantes paisajes desde la comodidad de sus balcones privados. También tuvieron la oportunidad de asistir a una charla acerca de la Amazonía para complementar su conocimiento sobre el entorno explorado durante el día y abordar cualquier pregunta o inquietud.

Para finalizar el día con broche de oro, disfrutamos de una deliciosa cena acompañada de un postre especial, cuidadosamente recomendado por nuestro chef para tener «dulces sueños».

Nuestra primera excursión comienza temprano en la mañana camino al famoso «lamedero de loros», un barranco de arcilla donde se puede observar desde nuestra canoa motorizada coloridos loros, guacamayos, y periquitos mientras se reúnen por cientos para lamer la arcilla que les proporciona minerales y ayuda a una digestión saludable.

Después de observar este maravilloso espectáculo natural, iniciamos nuestro camino por el bosque en busca de una pequeña laguna ubicada en un ecosistema inundado diferente a los que visitamos en días anteriores. Remamos tranquilamente en canoas mientras apreciábamos el aire fresco y el paisaje exuberante. Vimos un mono lanudo y una pareja de monos Saki. También pudimos observar diferentes especies de aves entre las cuales se encontraba la icónica Hoatzin o “pava hedionda”, se la llama así por a su mal olor debido a una la fermentación bacteriana del material vegetal que se consume en la parte frontal de su sistema digestivo, similar a la forma en que las vacas digieren su comida.


Estas prístinas lagunas también albergan manatíes, varias especies de peces y el indomable caimán, el cual pudimos observar sumergiéndose rápidamente en la laguna.

Por la tarde, visitamos la comunidad de Pilche donde nos recibió Sonia, líder de la comunidad, con quien hemos coordinado nuestras visitas, capacitaciones sobre protocolos de bioseguridad, y la provisión de elementos de protección personal para todos los miembros de la comunidad. Sonia junto a un grupo de mujeres indígenas (warmis), llevan a cabo el proyecto de turismo sostenible en el cual comparten con los huéspedes su estilo de vida, sus tradiciones, y realizan la degustación de pequeñas delicias gastronómicas de la Amazonía como: cacao blanco, plátano verde, yuca, pescado, palmito y el controversial chontacuro. Durante nuestra visita degustamos de las diferentes opciones, sobre todo el gusano chontacuro, al cual nuestros huéspedes describieron con un sabor de camarón a la parrilla con mantequilla de almendra ¡para paladares refinados!.

Trabajamos conjuntamente con esta comunidad en el desarrollo de nuestro programa de conservación para repoblar las tortugas Charapas que se encuentran en peligro de extinción. Las mujeres se encargan del cuidado de los huevos de Charapas hasta su eclosión y a cambio nosotros pagamos por cada tortuguita para ser liberada por nuestros huéspedes.

Sin lugar a dudas, esta parte del viaje es la ¨cereza del pastel¨, ya que los huéspedes no se imaginaron que tendrían la oportunidad de liberar una tortuguita en la naturaleza. Esta actividad es una inspiración duradera sobre cuánto se puede hacer para proteger nuestro planeta. El atardecer jugo un rol fundamental proporcionando un toque de magia, lo cual fue un hermoso «gracias» de la naturaleza mientras las tortuguitas se abrían paso en el río.

Esta actividad genera un lazo especial entre cada huésped y el entorno mágico y natural de la Amazonía, es por eso que al final de nuestra aventura, reconocemos a cada uno de ellos con un certificado especial y los nombramos ¨Amazonautas¨ embajadores y protectores de la Amazonía Ecuatoriana. Al viajar con nosotros, aportan su granito de arena y contribuyen a la sostenibilidad de las comunidades locales y de nuestros importantes proyectos de conservación.

De regreso a bordo, la tripulación nos recibió con mucho cariño, y nos esperaba con una espectacular cena de despedida en la terraza Al Fresco del Manatee. En este espacio abierto, pudimos conocer a cada uno de los integrantes de la tripulación, los cuales se fueron presentando en pequeños grupos ante los huéspedes, quienes ovacionaron su esfuerzo y atención especial durante todo el crucero.

Cuando llegó el momento de partir, y antes de nuestro último adiós al Manatí, nuestros huéspedes compartieron su alegría de haber vivido esta maravillosa experiencia y su tristeza con la despedida, ya que en su corazón deseaban poder quedarse a bordo para siempre.
Es un equipo muy especial el que conforma la tripulación del Manatee. Estamos todos muy emocionados de poder continuar con nuestros cruceros amazónicos que tanto nos apasionan y recibir a nuestros huéspedes a bordo para vivir muchas más aventuras. Esperamos seguir compartiendo pronto más historias, que no solo se llevan en fotos, sino que generan recuerdos inolvidables en el corazón, y que hacen sentir a cada uno de nuestros huéspedes como en casa a bordo de nuestros cruceros amazónicos.

Raúl García
CEO
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